Cual es el limite de hacerlo? De hacer eso que a uno le gusta. De tomar alguna decisión medio torpe, improbable, de esas que dejan a todos con la boca abierta.
El asunto está en el camino, en cual tomamos y en como lo transitamos. Recorremos un buen tramo solos, después se nos van acercando algunos que más tarde serán amigos, amores, desengaños y odios.
Generaremos varias cosas que nos den orgullo y otras tantas que mejor ni hablar.
Los errores a la orden del día, listos para andar mostrándonos cuanto nos queda por aprender. Sabemos que darnos la cabeza contra la pared es inevitable. Que la experiencia propia es intransferible y que no hay nada como enterrarse de mierda hasta la coronilla de cagadas propias.
Así vamos por la vida, medio a los ponchazos, un poco a la que te criaste y otro tanto de mandato social, haciendo lo que podemos. Sin embargo, cuando mirás para atrás -ves las huellas de tus pisadas que se van desdibujando- reconocés que estuvo bien a pesar de todo. De todo eso que podría cambiar pero no cambió.
En ese preciso instante, miras para adelante, notás que el cielo está despejado y no te ilusionás demasiado. Ya sabés que a la vuelta de la esquina puede haber un chaparrón, quizás días de sol y más tarde algún diluvio. Tenemos medianamente claro que lo que no nos ahoga, nos hace más amigables y que aquellos que estamos abajo, con tiempo y deseo, podremos estar arriba. Intuimos todo eso, sonreímos serenos y avanzamos, habiendo aprendido de todo lo perdido, habiendo resistido todo lo posible y manteniendo el timón firme en la tempestad.
Salimos de todo. Aunque no tan ilesos como nos hubiera gustado pero esas marcas, pequeñas huellas de infierno que esculpen nuestra piel, nos recuerdan que estuvimos ahí y que nos levantamos. De todo este viaje, de lo que hay y de aquello que aún falta, solo me queda entender que el límite es no morir en el intento.
miércoles, 8 de mayo de 2013
miércoles, 17 de abril de 2013
La primera vez que vi esa película
De nuevo domingo.
Vengo de ver una película hermosa en cine.
De no ir al teatro.
De preferir estar con mis cosas que con las suyas.
Entonces intenté hacer algo con "mi domingo".
Organicé teatro con mi amiga.
Pero
No llegamos.
Dijimos cine.
El 2x1 de mi amiga no era para el cine de mi barrio.
Recurrimos a mi amigo Villa.
El DEALER de los 2x1 de PAGOFACIL.
Gracias.
En el shoping
La cola era inmensa, la pelicula comenzaba 19:20, eran 19:24. Las "colas" ya habian empezado.En puertas de otro domingo de frustración, me adelanté a la cola y le dije a una señora que estaba por llegar a las cajas que mi película estaba por empezar, si me dejaba sacar las entradas.
Me dijo que la suya también y pasó.
Me quedé parado como un estúpido.
La señora que venía atrás con su hija quiso dar el ejemplo y me preguntó:
-"Qué película querés ver?".
-"500 días con ella".
Sonrió apenas, no miró a su hija y con un gesto me señaló la caja 3.
Con asombro en mi rostro apuré el 2x1, pagué. Giré sobre mi eje haciendo todo rápido para que la señora pueda llegar a su entrada lo más rápido que pudiera. Le agradecí de nuevo. Ella se sintió bien y yo vi por primera vez una película que volvería a ver muchas veces.
De nuevo domingo.
Vengo de ver una película hermosa en cine.
De no ir al teatro.
De preferir estar con mis cosas que con las suyas...
Vengo de ver una película hermosa en cine.
De no ir al teatro.
De preferir estar con mis cosas que con las suyas.
Entonces intenté hacer algo con "mi domingo".
Organicé teatro con mi amiga.
Pero
No llegamos.
Dijimos cine.
El 2x1 de mi amiga no era para el cine de mi barrio.
Recurrimos a mi amigo Villa.
El DEALER de los 2x1 de PAGOFACIL.
Gracias.
En el shoping
La cola era inmensa, la pelicula comenzaba 19:20, eran 19:24. Las "colas" ya habian empezado.En puertas de otro domingo de frustración, me adelanté a la cola y le dije a una señora que estaba por llegar a las cajas que mi película estaba por empezar, si me dejaba sacar las entradas.
Me dijo que la suya también y pasó.
Me quedé parado como un estúpido.
La señora que venía atrás con su hija quiso dar el ejemplo y me preguntó:
-"Qué película querés ver?".
-"500 días con ella".
Sonrió apenas, no miró a su hija y con un gesto me señaló la caja 3.
Con asombro en mi rostro apuré el 2x1, pagué. Giré sobre mi eje haciendo todo rápido para que la señora pueda llegar a su entrada lo más rápido que pudiera. Le agradecí de nuevo. Ella se sintió bien y yo vi por primera vez una película que volvería a ver muchas veces.
De nuevo domingo.
Vengo de ver una película hermosa en cine.
De no ir al teatro.
De preferir estar con mis cosas que con las suyas...
miércoles, 10 de abril de 2013
Diez de abril
Estuve presente en el instante preciso en que dejaste de respirar. En ese momento, te convertiste en lo más presente de mis días, llorando para adentro muchas veces por no saber que decir, refugiándome en las 4 paredes que me dejaste que -sin dudar- las cambiaría por un tarde más con vos y con todo eso que tenías para decirme. Me acuerdo de vos todo el tiempo pero pocas veces lo digo en voz alta y hoy quería dejarlo puesto en "palabras" de esas "que no se lleva el viento". Aunque las lágrimas no me dejen terminar cada oración, sueño con que mi llanto se convierta en esperanza de recordar este día con alegría y abrazarte a la distancia. Me encantaría que me leas desde donde estés y sonrías una vez más.
lunes, 8 de abril de 2013
Imagen desdibujada
Hoy parece importar poco pero la sensación de estar parado en medio de un desierto inmenso, sin nada ni nadie a su alrededor, se me viene a la cabeza como una imagen desdibujada.
Medio a los ponchazos -con más ganas que luces- pienso en "el esfuerzo" y en todo lo que hacemos para -muchas veces- tirarlo de un plumazo por ese instinto autodestructivo que suele traicionarnos en las semifinales del destino.
Uno anda apretando tanto los dientes para no gritar, que no se da cuenta de que todo eso que se guarda para no lastimar lo termina lastimando. Levantando un castillo de cartas españolas creyendo que estamos haciendo algo en serio, ignorando que una brisa lo puede derribar justo antes de que empiece la función
Sin embargo, ahí estamos jugando con ese escritor caprichoso, que anda garabateando parte de nuestra historia. Coqueteando con la idea de entregarnos a su placebo pero también dando pelea y convenciéndonos de que alguna parte de este camino lo decidimos nosotros. Suele importar poco de quien es la próxima jugada cuando la pelota -siempre- queda de tu lado.
Tantas veces jugué a esto que me olvidé como volver sobre mis pasos para salir -de una puta vez- de esta cancha. Buscamos excusas, nos disfrazamos de otro para parecer más inteligentes, más piolas, más ocurrentes, más elegibles y terminamos perdiendo "eso" que nos llevó hasta ahí.
Somos esos que tropezamos más de una vez con la misma baldosa y puteamos en voz baja para molestar. También somos los que no nos conformamos y damos batalla hasta quedarnos sin aliento, los que perdimos tanto que nos cuesta escuchar consejos ajenos pero que olemos las intensiones y le damos lugar a la crítica aunque - a veces- nos cueste ver, a ese pedacito nuestro, tan expuesto y tan juzgado por terceros.
¿Somos los que nos animamos a andar de pie ante la adversidad? ¿Descubriremos cuándo irnos al mazo? ¿Nos convertiremos en esos que aprendieron a esquivar las balas después haber estado tan heridos?
En fin, hoy parece importar poco pero la imagen vuelve. Estar ahí,en ese desierto de ideas, solo, sin un árbol que te de sombra ni una palabra adulta que te abrace cuando no sepas bien que hacer, resuena por el ambiente silencioso de las madrugadas de mi pasado y asoma con más maña que fuerza.
Medio a los ponchazos -con más ganas que luces- pienso en "el esfuerzo" y en todo lo que hacemos para -muchas veces- tirarlo de un plumazo por ese instinto autodestructivo que suele traicionarnos en las semifinales del destino.
Uno anda apretando tanto los dientes para no gritar, que no se da cuenta de que todo eso que se guarda para no lastimar lo termina lastimando. Levantando un castillo de cartas españolas creyendo que estamos haciendo algo en serio, ignorando que una brisa lo puede derribar justo antes de que empiece la función
Sin embargo, ahí estamos jugando con ese escritor caprichoso, que anda garabateando parte de nuestra historia. Coqueteando con la idea de entregarnos a su placebo pero también dando pelea y convenciéndonos de que alguna parte de este camino lo decidimos nosotros. Suele importar poco de quien es la próxima jugada cuando la pelota -siempre- queda de tu lado.
Tantas veces jugué a esto que me olvidé como volver sobre mis pasos para salir -de una puta vez- de esta cancha. Buscamos excusas, nos disfrazamos de otro para parecer más inteligentes, más piolas, más ocurrentes, más elegibles y terminamos perdiendo "eso" que nos llevó hasta ahí.
Somos esos que tropezamos más de una vez con la misma baldosa y puteamos en voz baja para molestar. También somos los que no nos conformamos y damos batalla hasta quedarnos sin aliento, los que perdimos tanto que nos cuesta escuchar consejos ajenos pero que olemos las intensiones y le damos lugar a la crítica aunque - a veces- nos cueste ver, a ese pedacito nuestro, tan expuesto y tan juzgado por terceros.
¿Somos los que nos animamos a andar de pie ante la adversidad? ¿Descubriremos cuándo irnos al mazo? ¿Nos convertiremos en esos que aprendieron a esquivar las balas después haber estado tan heridos?
En fin, hoy parece importar poco pero la imagen vuelve. Estar ahí,en ese desierto de ideas, solo, sin un árbol que te de sombra ni una palabra adulta que te abrace cuando no sepas bien que hacer, resuena por el ambiente silencioso de las madrugadas de mi pasado y asoma con más maña que fuerza.
jueves, 21 de marzo de 2013
Por ahí andamos
Diría que soy bastante torpe en esto de andar encajando y escapando a la vez. Me molesta andar molestando a la gente con mis cosas y en eso de tratar de hacer las cosas bien, las termino haciendo exactamente mal. Cuántas veces uno pensó que no era por "ahí" y terminó entrando igual?
Nunca está de más pensarlo, volverlo a meditar y darse cuenta que de alguna manera somos humanos porque nos encanta tropezar una y otra vez con la misma piedra. Volvemos a los mismo laberintos de donde -alguna vez- nos tuvieron que rescatar. Nos gusta saber que -quizás- de esta no volvamos y eso nos hace sentir vivos. Me parece un poco patológico y -casi- inadmisible pero bueno... creo que por ahí andamos.
Nunca está de más pensarlo, volverlo a meditar y darse cuenta que de alguna manera somos humanos porque nos encanta tropezar una y otra vez con la misma piedra. Volvemos a los mismo laberintos de donde -alguna vez- nos tuvieron que rescatar. Nos gusta saber que -quizás- de esta no volvamos y eso nos hace sentir vivos. Me parece un poco patológico y -casi- inadmisible pero bueno... creo que por ahí andamos.
viernes, 15 de marzo de 2013
Siete cosas para hacer tiempo.
Uno. Diálogo de madrugada.
-Leer de noche no te da sueño?- pregunta un humilde servidor. -
Vos no estás leyendo cosas de la compu?- responde su amigo.
Ambos esperan que se termine un render.
Dos. Primer amor.
"... es porque la primera relación sexual es muy fuerte,marca medio para bien o para mal y cuando se junta con "amor" es incomprensible. Todo se reduce a un primer plano (sin hombros) del otro. Ese es tu mundo."
Tres. Dos Conceptos Contundentes.
1) a la pareja nunca le alcanza el volumen de comunicación que uno implementa estando a distancia.
2) Nadie -que no haya estado en una filmeta- sabe lo que es estar dirigiendo en una filmeta.
Cuatro. Pensamiento al pasar.
El primer amor no dura toda la vida. Lo sabemos, solo que en el momento no lo queremos ver.
Cinco. Introducción trunca.
La madrugada se vuelve áspera mientras la rugosidad de las paredes se enfrenta al calor de la noche y el ventilador prestado recorre con su zumbido característico el ambiente. A unos pocos metros, ventana de por medio, Ramiro lee unas páginas llenas de criterio, y justo adelante mío se me presentan las ganas de garabetear mientras las computadoras y los programas de edición se encargan de hacer su parte. Otra madrugada que me atrapa en la isla. Esta vez un poco menos exigida, esta vez con un compañero incansable. Después de tantas horas, apareció el silencio respetuoso y se dieron las cosas para que cada uno se dedique a esperar como prefiera.
Seis.
Pienso en las cosas que le digo a la gente. Creo que tenía más ganas de tocarte el hombre y estar ahí compartiendo un poco de silencio más que de ponerme a charlar.
Espero sepa entender.
Siete.
En la boletería están devolviendo la guita.
-Leer de noche no te da sueño?- pregunta un humilde servidor. -
Vos no estás leyendo cosas de la compu?- responde su amigo.
Ambos esperan que se termine un render.
Dos. Primer amor.
"... es porque la primera relación sexual es muy fuerte,marca medio para bien o para mal y cuando se junta con "amor" es incomprensible. Todo se reduce a un primer plano (sin hombros) del otro. Ese es tu mundo."
Tres. Dos Conceptos Contundentes.
1) a la pareja nunca le alcanza el volumen de comunicación que uno implementa estando a distancia.
2) Nadie -que no haya estado en una filmeta- sabe lo que es estar dirigiendo en una filmeta.
Cuatro. Pensamiento al pasar.
El primer amor no dura toda la vida. Lo sabemos, solo que en el momento no lo queremos ver.
Cinco. Introducción trunca.
La madrugada se vuelve áspera mientras la rugosidad de las paredes se enfrenta al calor de la noche y el ventilador prestado recorre con su zumbido característico el ambiente. A unos pocos metros, ventana de por medio, Ramiro lee unas páginas llenas de criterio, y justo adelante mío se me presentan las ganas de garabetear mientras las computadoras y los programas de edición se encargan de hacer su parte. Otra madrugada que me atrapa en la isla. Esta vez un poco menos exigida, esta vez con un compañero incansable. Después de tantas horas, apareció el silencio respetuoso y se dieron las cosas para que cada uno se dedique a esperar como prefiera.
Seis.
Pienso en las cosas que le digo a la gente. Creo que tenía más ganas de tocarte el hombre y estar ahí compartiendo un poco de silencio más que de ponerme a charlar.
Espero sepa entender.
Siete.
En la boletería están devolviendo la guita.
martes, 12 de marzo de 2013
Es lindo "no pensar"
Con más ganas de gritar frente a un ventilador enorme que de sentarme a pensar algo digno e inteligente, me vuelvo a lanzar a la osadía del tipeo feroz.
Tengo muchas ganas de no pensar, de andar por ahí disfrutando un momento lindo. Que es lindo solo porque yo lo veo lindo pero -quizás-de lindo no tenga tanto pero en fin... a mí me parece lindo. Y en esto de "no pensar" -inevitablemente- pienso en aquello que me parece "lindo".
Acá -si se me permite- me gustaría hacer una diferencia entre "lindo" y "bello". Porque "Bello" viene de belleza, de algo casi sublime, de esas cosas que no andan por ahí regalándonos amablemente su belleza. Más bien tiende a esconderse y ser bastante más complicado. En cambio, "lindo" es otra cosa. Es un concepto tan naif como mágico, como simple, como "a mano". Para mí lo que hace Liniers es claramente "lindo". Lindo es "cotidiano", es "darte vuelta, quedarte parado un segundo y sonreír apenas"... la pucha eso es lindo.
(Hago un breve paréntesis, solo para pensar que cualquier editor serio bocharía este texto solo porque estoy repitiendo palabras a lo loco.. pero bueno, gracias a dios* ocurren dos cosas: una, soy editor de mi propio blog; y dos, escribo como se me canta el cul...ok..hasta acá el paréntesis)
Sonreír apenas cuando te descubrís fascinándote por alguien. Eso es lindo. Yo me fascino -entre otras tantas cosas- con mi gato que todo el tiempo me muerde, pero sobre todo me muerde cuando trato de demostrarle cariño. Afortunadamente no es solo conmigo, también lo hace con las visitas. Es extraño porque en casa somos él y yo y, sin embargo, los minutos que pasamos concienzudamente juntos son pocos. De hecho, es el único gato (que conozco) que se sube a la cama cuando ya me dormí y tiende a bajarse antes de que me despierte. Algunas veces lo pesqué durmiendo al costado. Sin embargo, lo más raro es que cuando me despierto, y no está en al cama, se acerca, maúlla (preguntado si puede subir) y respondo con una palmada en el colchón. recién ahí Fito se sube.
Para mí "Fito" es lindo. No solo porque es lindo sino porque es cabronamente un pésimo buen compañero pero es mi compañero al fin. Muchas llegué a `pensar que mi gato me odiaba pero por una cosa o por otra comprobaba lo contrario. Ahora bien: ¿cómo descubrí que Fito no está dispuesto a matarme y quedarse con todo? Básicamente porque ya lo pudo haber hecho muchas veces pero también porque cuando estuve con fiebre**, se subía a la cama y estaba conmigo "todo el tiempo", durmiendo a mis pies, acompañandome con una patita apoyada sobre mi pierna.... lindo.
Creo que lo más lindo de todo este asunto que pensamos como "vida" son los vínculos que más allá de la unilateralidad que pueden tener algunos, tendemos a prolongar y mantener aquellos que de -a poco- se van despuntando como una gran amistad, como un gran amor o como todo eso junto, donde hay dos que van poniendo (a su manera) un granito de arena para seguir adelante.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------
* Por qué Dios no?
** todo hombre sabe que la fiebre es la criptonita de cualquier mortal con huevos)
Tengo muchas ganas de no pensar, de andar por ahí disfrutando un momento lindo. Que es lindo solo porque yo lo veo lindo pero -quizás-de lindo no tenga tanto pero en fin... a mí me parece lindo. Y en esto de "no pensar" -inevitablemente- pienso en aquello que me parece "lindo".
Acá -si se me permite- me gustaría hacer una diferencia entre "lindo" y "bello". Porque "Bello" viene de belleza, de algo casi sublime, de esas cosas que no andan por ahí regalándonos amablemente su belleza. Más bien tiende a esconderse y ser bastante más complicado. En cambio, "lindo" es otra cosa. Es un concepto tan naif como mágico, como simple, como "a mano". Para mí lo que hace Liniers es claramente "lindo". Lindo es "cotidiano", es "darte vuelta, quedarte parado un segundo y sonreír apenas"... la pucha eso es lindo.
(Hago un breve paréntesis, solo para pensar que cualquier editor serio bocharía este texto solo porque estoy repitiendo palabras a lo loco.. pero bueno, gracias a dios* ocurren dos cosas: una, soy editor de mi propio blog; y dos, escribo como se me canta el cul...ok..hasta acá el paréntesis)
Sonreír apenas cuando te descubrís fascinándote por alguien. Eso es lindo. Yo me fascino -entre otras tantas cosas- con mi gato que todo el tiempo me muerde, pero sobre todo me muerde cuando trato de demostrarle cariño. Afortunadamente no es solo conmigo, también lo hace con las visitas. Es extraño porque en casa somos él y yo y, sin embargo, los minutos que pasamos concienzudamente juntos son pocos. De hecho, es el único gato (que conozco) que se sube a la cama cuando ya me dormí y tiende a bajarse antes de que me despierte. Algunas veces lo pesqué durmiendo al costado. Sin embargo, lo más raro es que cuando me despierto, y no está en al cama, se acerca, maúlla (preguntado si puede subir) y respondo con una palmada en el colchón. recién ahí Fito se sube.
Para mí "Fito" es lindo. No solo porque es lindo sino porque es cabronamente un pésimo buen compañero pero es mi compañero al fin. Muchas llegué a `pensar que mi gato me odiaba pero por una cosa o por otra comprobaba lo contrario. Ahora bien: ¿cómo descubrí que Fito no está dispuesto a matarme y quedarse con todo? Básicamente porque ya lo pudo haber hecho muchas veces pero también porque cuando estuve con fiebre**, se subía a la cama y estaba conmigo "todo el tiempo", durmiendo a mis pies, acompañandome con una patita apoyada sobre mi pierna.... lindo.
Creo que lo más lindo de todo este asunto que pensamos como "vida" son los vínculos que más allá de la unilateralidad que pueden tener algunos, tendemos a prolongar y mantener aquellos que de -a poco- se van despuntando como una gran amistad, como un gran amor o como todo eso junto, donde hay dos que van poniendo (a su manera) un granito de arena para seguir adelante.
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* Por qué Dios no?
** todo hombre sabe que la fiebre es la criptonita de cualquier mortal con huevos)
domingo, 16 de diciembre de 2012
Frágil
Son
esas cosas de las que uno -en general- se quiere escapar pero siempre termina
cayendo. Medio alborotado, un poco golpeado, me arrimo al domingo con la idea
de reactivar este espacio. En particular, cuando empiezo a escribir nunca se
bien a donde llegaré. También, acepto que suele haber un móvil que invita a la
partida. Después de unas semanas moviditas, unos días agitados y unas tardes
decorosas, pienso en la idea de dejar partir y creo que es la que va. Cuando
todo parece una vidriera, donde nada cambia demasiado y poco hay de vitalidad
en los muñecos disfrazados, aquello que creíamos cotidiano se vuelve frágil como
el cristal que separa a los maniquíes de la vida real. En ese instante, es
cuando no hay mejor solución que dejarlo ir, para estar abierto a nuevos
viajes, nuevas búsquedas, más inquietudes. Duele un poco, da vértigo pero, a la
larga, es lo mejor.
viernes, 14 de diciembre de 2012
Volveré
Primero, pienso en lo ridículo de salir de la cama a las 4 de la mañana, vestirse, lavar, pelar, cortar papas y freírlas. En el medio, poner una ollita con agua y decidir que la otra mitad de lo que corte se convierta en puré. Hago un puré rico.
Volví. Volvieron mis madrugadas pronunciadas, el vaso con algo (que suele variar) adentro, quizás un poquito de humo pero fundamentalmente, nada de sueño. Pienso por qué. No tengo respuesta. Vuelvo a concentrarme en lo ridículo de levantarme para hacer papas fritas + puré y doy con la idea de arrimarse nuevamente al camino de lo incierto, lo desconocido, lo emocionante de estar emocionalmente solo. Automáticamente, se me cruza la historia de una amiga que tuvo sexo con su músico favorito. Lo interesante es que ella no hizo nada decadente para estar con él. La admiro aunque sé que los músicos son de sí pero de iniciativa esquiva y éste fue quien inicio todo. Punto para ella.
Sin mucha pena ni gloria, se me ocurre que una buena manera de terminar un posteo para nada genial- sin hilo conductor ni grandes frases- sería escribir algo inteligente y ocurrente. Eso no va a suceder pero a cambio dejo una idea suelta: “aquel que sabe lo que quiere, no lucha contra las circunstancias del hecho, sino contra su propia ansiedad de concretarlo”.
Abrazo Federal
Volví. Volvieron mis madrugadas pronunciadas, el vaso con algo (que suele variar) adentro, quizás un poquito de humo pero fundamentalmente, nada de sueño. Pienso por qué. No tengo respuesta. Vuelvo a concentrarme en lo ridículo de levantarme para hacer papas fritas + puré y doy con la idea de arrimarse nuevamente al camino de lo incierto, lo desconocido, lo emocionante de estar emocionalmente solo. Automáticamente, se me cruza la historia de una amiga que tuvo sexo con su músico favorito. Lo interesante es que ella no hizo nada decadente para estar con él. La admiro aunque sé que los músicos son de sí pero de iniciativa esquiva y éste fue quien inicio todo. Punto para ella.
Sin mucha pena ni gloria, se me ocurre que una buena manera de terminar un posteo para nada genial- sin hilo conductor ni grandes frases- sería escribir algo inteligente y ocurrente. Eso no va a suceder pero a cambio dejo una idea suelta: “aquel que sabe lo que quiere, no lucha contra las circunstancias del hecho, sino contra su propia ansiedad de concretarlo”.
Abrazo Federal
lunes, 3 de septiembre de 2012
Como escaparse...
Aquello que cada uno de nosotros presenta al mundo, no siempre es la escencia que nos llena, nos conduce y nos hace mejores. Sin embargo, en este juego torpe de idas y vueltas, lo que uno respira, es lo que uno es y eso suele ser definitivo. Aunque sea por un rato o un puñado de ellos. Conocer el dolor, la vuelta en blanco, la partida y la angustia, nos vuelve -de a poco- en soldados del azar, de las circunstancias pero como contrapartida errática cuando descubrimos cuál es nuestra chispa, le damos un lugar y nos agrupamos, encontramos un espacio donde desplazarse, donde crecer.
Es extraño pero -a veces- cuando nos preguntan por qué hacemos lo que hacemos... nosotros respondemos despreocupadamente: "Por que no podemos evitarlo". Y sonreímos.
Es extraño pero -a veces- cuando nos preguntan por qué hacemos lo que hacemos... nosotros respondemos despreocupadamente: "Por que no podemos evitarlo". Y sonreímos.
domingo, 29 de julio de 2012
Silencioso, milimétrico y controlado.
Empieza por una taza. Luego, un vaso apurado de agua queda cerca. Más tarde, el otrora vaso de agua se mueve al lado de la taza, que ahora ya se ven acompañados por un pequeño platito con migas de una torta de ricota y un cuchillo. Sale la taza, se empuja con agua y un poco de detergente los restos de cafe. Al rato, vuelve pero con una cucharita adentro. Todo es milimétrico, silencioso y mientras no se vea caótico va a seguir ahí. Sin embargo, todo se echa a perder con la postergada cena de trasnoche. Solo fueron unos fideos, un poco de verdura salteada para acompañarlos pero entre el colador, la sartén, la ollita, el plato, cubiertos y otro vaso más, todo se descontrola. Uno se despierta un domingo y sabe que lo que tiene por delante es una responsabilidad: la de dejar todo en cero -o en dos- para que vuelva a empezar silenciosamente a convertir todo en un caos en el que no sepa por donde empezar hasta que sea domingo de nuevo.
sábado, 21 de julio de 2012
Algun día tenía que volver
¿Qué mejor momento? ¿Qué mejor madrugada que esta? Habiendo pasado una cena linda donde se comparten esos detalles con comida casera y el código de la amistad sobrevuela en el ambiente. Cuando un hermano está a punto de ser padre y uno alcanzó a darle un abrazo. Cuando en unas horas, me pongo el traje de director y tiro planos con un equipo que da envidia verlo de afuera. Me resulta dificil aguantarme el nudo en la garganta pero le hago frente como a tantas otras cosas.
Me emociona la amistad. Me emociona. Me hace pensar en el amor. Ese amor que une a las personas. Que alcanza con solo mirarlos, que sobra con saber que están, que no necesitamos de grandes sobreactuaciones para sentirlos cerca. La amistad es algo que nos supera tanto, que nos hace tan grandes, tan hermoso, tan completos.
Honestamente no se bien de coherencia, ni de sentido interno o estrucutura cuando se habla de decir lo que uno siente adentro. Solo que una copa de vino, una merienda, una cena, una mirada, un abrazo de pasada, un llamado, una espera, un viaje, un rodaje, son cosas que te unen, que te acercan y que te hacen amigo. Algunos siguen hatsa hoy, habiendo pasado todo. Otros recien comienzan. Sin embargo, todos sienten eso que te hace sentirte amigo de alguien. Eso que es tan claro y que nadie puede explicar del todo. Como este puñado de palabras que se amontonan torpemente en un blogcito y que podría ser un retorno o no.. pero acá está.
Abrazo Federal.
Me emociona la amistad. Me emociona. Me hace pensar en el amor. Ese amor que une a las personas. Que alcanza con solo mirarlos, que sobra con saber que están, que no necesitamos de grandes sobreactuaciones para sentirlos cerca. La amistad es algo que nos supera tanto, que nos hace tan grandes, tan hermoso, tan completos.
Honestamente no se bien de coherencia, ni de sentido interno o estrucutura cuando se habla de decir lo que uno siente adentro. Solo que una copa de vino, una merienda, una cena, una mirada, un abrazo de pasada, un llamado, una espera, un viaje, un rodaje, son cosas que te unen, que te acercan y que te hacen amigo. Algunos siguen hatsa hoy, habiendo pasado todo. Otros recien comienzan. Sin embargo, todos sienten eso que te hace sentirte amigo de alguien. Eso que es tan claro y que nadie puede explicar del todo. Como este puñado de palabras que se amontonan torpemente en un blogcito y que podría ser un retorno o no.. pero acá está.
Abrazo Federal.
lunes, 19 de marzo de 2012
El devenir de los ratos
Definitivamente esto no es normal. No se parece a nada de lo que me haya cruzado. Por otra parte, yo me siento bastante bien. Entre tanta falta de lucidez se me ocurrieron algunas frases sin sentido pero rimbombantes. Traté de impresionarla pero solo conseguí hacerla reir. No era poca cosa. Con el devenir de los ratos, me fui dando cuenta de que valoraba la risa, sobre todo la propia, sobre tantas otras sonrisas. El acto desinteresado de hacerla la reir la seduce y me hace sentir bien.
De alguna manera, que no puedo comprender demasiado, decidimos escaparle a un puñado de promesas a medias que jamás cumpliríamos y nos perdimos...inlcuso de nosostros mismos, por lo menos por un rato.
De alguna manera, que no puedo comprender demasiado, decidimos escaparle a un puñado de promesas a medias que jamás cumpliríamos y nos perdimos...inlcuso de nosostros mismos, por lo menos por un rato.
lunes, 28 de noviembre de 2011
Al menos que no gane por abandono
Las variables se muestran de modo tal que todo indica que una nueva batalla se para frente a tu nariz. Es justo ahí donde sé que voy a perder. Un empate seria un triunfo pero ya saben lo que pienso de los empates.
Es -entonces- después de un fin de semana de pequeñas cosas grandes, de etapas que se anuncian como "cerramos en breve", de alegrías, de incertidumbres ajenas, de recuerdos enormes - casi tan grandes- que nos aplastan por un rato, de pensar una vez más en la soledad, cuando aparece una película. Una de esas de que te mira de frente y te dice "vas a sufrir y no tenés chances de sobrevivir a mí". Es ahí cuando el trailer de youtube amenaza y decido darle play sin importar la hora, ni que es domingo, casi lunes feriado. Pierdo -una vez más- el partido con el pasado. Ese pasado con el que me amigo en la semana y me peleo los domingos. Pasado que algunos llaman "tu historia", otros "tu mambo". Y vuelvo a pensar "¿por qué no la paré a tiempo?"
Y me respondo que pararla y ver otra cosa, hubiera sido como dejar que el pasado me gane por abandono.
Eso no lo iba a permitir por otras variables que se mezclan en mi personalidad: orgullo, un poco de curiosidad, una pizca de masoquismo, un vasito de osadía, un toque de delirio y el ingrediente secreto de siempre. Sin embargo, no la iba a parar porque la bola ya estaba lanzada y mi imaginación siempre puede ser peor que cualquier película. Al menos las películas coquetean con algún final feliz.
Mientra los fotogramas se impregnaba en mi retina y el relato se colaba por mi pecho, no podía evitar las lágrimas, los recuerdos y todo eso que vuelve cada vez que me dejo atravesar por una experiencia sentimental.
Es -entonces- después de un fin de semana de pequeñas cosas grandes, de etapas que se anuncian como "cerramos en breve", de alegrías, de incertidumbres ajenas, de recuerdos enormes - casi tan grandes- que nos aplastan por un rato, de pensar una vez más en la soledad, cuando aparece una película. Una de esas de que te mira de frente y te dice "vas a sufrir y no tenés chances de sobrevivir a mí". Es ahí cuando el trailer de youtube amenaza y decido darle play sin importar la hora, ni que es domingo, casi lunes feriado. Pierdo -una vez más- el partido con el pasado. Ese pasado con el que me amigo en la semana y me peleo los domingos. Pasado que algunos llaman "tu historia", otros "tu mambo". Y vuelvo a pensar "¿por qué no la paré a tiempo?"
Y me respondo que pararla y ver otra cosa, hubiera sido como dejar que el pasado me gane por abandono.
Eso no lo iba a permitir por otras variables que se mezclan en mi personalidad: orgullo, un poco de curiosidad, una pizca de masoquismo, un vasito de osadía, un toque de delirio y el ingrediente secreto de siempre. Sin embargo, no la iba a parar porque la bola ya estaba lanzada y mi imaginación siempre puede ser peor que cualquier película. Al menos las películas coquetean con algún final feliz.
Mientra los fotogramas se impregnaba en mi retina y el relato se colaba por mi pecho, no podía evitar las lágrimas, los recuerdos y todo eso que vuelve cada vez que me dejo atravesar por una experiencia sentimental.
Cuando esto termina, luego de haber perdido este partido, después de entrarle al asunto aún sabiendo lo que se venía, me queda -al menos- la sensación grata de que puedo ser cualquier cosa menos un cobarde y enfrentarme todas las veces que sea necesario al pasado, a mi historia, a mis mambos y a mi futuro.
lunes, 24 de octubre de 2011
Escena
Amigo P. me grita desde el baño, mientras hace pis con la puerta abierta.
Amigo P: Me gustan dos chicas que son lindas e interesantes.
Antihéroe: Sí?
Amigo P: Sí pero voy a sufrir porque tienen novio. ¿Por qué las chicas que me gustan tienen novio?
Antihéroe: Porque son lindas e interesantes.
fin de la conversación.
Amigo P: Me gustan dos chicas que son lindas e interesantes.
Antihéroe: Sí?
Amigo P: Sí pero voy a sufrir porque tienen novio. ¿Por qué las chicas que me gustan tienen novio?
Antihéroe: Porque son lindas e interesantes.
fin de la conversación.
sábado, 22 de octubre de 2011
Hace tanto de estas cosas.
... hacia tanto que no andaba por estos pagos...tanto que uno ya se va olvidando de cómo era esto de sentirse leído e indirectamente sentirse algo más querido que hace un rato, que se yo.. son de esas sensaciones que se vienen cuando uno se va animando a mostrar algunas cosas que salen de uno. A veces en forma de palabritas, a veces un dibujo, una foto, una película (por más cortita que sea), pero también, una sugerencia, un consejo (si cabe el tupé para eso), en fin... aquellos que tiene algún gesto que sale de adentro, saben a lo que me refiero.
Inesperado resulta pensarme pensando en volver a pararme en la misma esquina donde ha llovido tanto y esperar que salga el sol, al menos esta vez. Es torpe la idea al menos de creer que algo así puede pasar. Estando tan mojado es imposible pensar en otra cosa que no sea en agua brotando del cielo, empapando todo, inundando aquello que alguna vez estuvo bien.
Quizás los recuerdos juegan una extraña pasada al presente, haciéndonos creer que todo lo que alguna vez caminamos fue mejor que aquello que nos quedaría por caminar. Tal vez así sea. En una de esas, mirar tanto para atrás es la excusa perfecta para no animarse al presente, que hace un ratito fue futuro pero que ya pasó
Inesperado resulta pensarme pensando en volver a pararme en la misma esquina donde ha llovido tanto y esperar que salga el sol, al menos esta vez. Es torpe la idea al menos de creer que algo así puede pasar. Estando tan mojado es imposible pensar en otra cosa que no sea en agua brotando del cielo, empapando todo, inundando aquello que alguna vez estuvo bien.
Quizás los recuerdos juegan una extraña pasada al presente, haciéndonos creer que todo lo que alguna vez caminamos fue mejor que aquello que nos quedaría por caminar. Tal vez así sea. En una de esas, mirar tanto para atrás es la excusa perfecta para no animarse al presente, que hace un ratito fue futuro pero que ya pasó
sábado, 6 de agosto de 2011
... medio así
... medio a la que te criaste, se me cae una idea y me la guardo para cuando pueda sentarme seriamente a escribirla. Después de un sábado atípico sobrecargado de cosas que se conjugaban entre el placer de ver gente querida y definir paradas importantes en lo laboral, me siento dos segundos en la máquina para dejar una de lo extrañamente bello que es hacerlo. Sí, "hacerlo". Eso que te gusta hacer, eso que no podes evitar y al mismo tiempo compartirlo con aquellos que querés, con esos que te bancaron, con esos que te gusta perderte por Malabia arriba para charletear asuntos personalísimamente existenciales.
Entre tanta cosa linda, se me ocurrió una arjoneada: "No me pidas que confiese, eso que nunca te animaste a decir"
En fin...solo eso, al paso, medio así, a la que criaste...
Entre tanta cosa linda, se me ocurrió una arjoneada: "No me pidas que confiese, eso que nunca te animaste a decir"
En fin...solo eso, al paso, medio así, a la que criaste...
sábado, 30 de julio de 2011
Desayuno de esas cosas que no vuelven.
La hora del té se va deslizando en la tarde gris de sábado. Algunas melodías de Fito recorren con elegancia el living. La "power" me mira desde su trípode, silenciosa, como si quisiera mandarme un mensaje desde su calma. Al ladito, un desayuno con sabor a merienda. Submarino y dos variedades de torta me acompañan.
Tantas cosas ricas, tantos objetos que se corren de su rol para darnos a entender que hay algo más detrás de ellos. Nada es "algo" de por sí, todo se vuelve importante en relación a otro, en combinación con otro. Lo mismo pasa con uno. Uno es bastante en sí mismo pero siempre es mucho más cuando se junta con otro.
Tantas cosas que se deslizan como las cinco de la tarde en mi ventana, como la letra despreocupada de Fito, como las sonrisas, los abrazos de gol y esas jugadas que quedan en la retina de un sábado gris.
Momentos lindos que me invaden como una bocanada de chocolate, como el sabor del bizcochuelo sumergido en la taza, de tanta trasnoche y tanto por rememorar.
No puedo evitar criticarme y darme cuenta que estoy más incomprensible que nunca, más encriptado que de costumbre y aun así siento que es buena idea apretar el botón. Siempre es una buena idea apretarlo. Se convierte en una forma de echarlo a correr, de andar el camino sin esperar nada, sin buscar su tajada, sabiendo que parte de todo esto es dejarlo ir, para que no vuelva, y eso -al final de cuentas- se siente bien.
Tantas cosas ricas, tantos objetos que se corren de su rol para darnos a entender que hay algo más detrás de ellos. Nada es "algo" de por sí, todo se vuelve importante en relación a otro, en combinación con otro. Lo mismo pasa con uno. Uno es bastante en sí mismo pero siempre es mucho más cuando se junta con otro.
Tantas cosas que se deslizan como las cinco de la tarde en mi ventana, como la letra despreocupada de Fito, como las sonrisas, los abrazos de gol y esas jugadas que quedan en la retina de un sábado gris.
Momentos lindos que me invaden como una bocanada de chocolate, como el sabor del bizcochuelo sumergido en la taza, de tanta trasnoche y tanto por rememorar.
No puedo evitar criticarme y darme cuenta que estoy más incomprensible que nunca, más encriptado que de costumbre y aun así siento que es buena idea apretar el botón. Siempre es una buena idea apretarlo. Se convierte en una forma de echarlo a correr, de andar el camino sin esperar nada, sin buscar su tajada, sabiendo que parte de todo esto es dejarlo ir, para que no vuelva, y eso -al final de cuentas- se siente bien.
lunes, 25 de julio de 2011
todo lo que haya que equivocarse
Una radio balbucea una canción, un brisa se arrima por la puerta del lavaderito y la madrugada de domingo (ya "lunes" para los puristas de las 12, yo soy de los que piensan que "hoy" se termina cuando te acostás)... en fin... La madrugada del domingo se planta de pecho y topetea buscando tumbarte. Sin embargo, uno intenta gambetearla, aguantar la pelota para no perderla, busca un cómplice pero este este mediocampo de redes sociales, post copa américa y testigo del último programa de "Planeta Bonadeo", no veo a nadie para jugar una pared de esas que tantas veces me ayudó a seguir.
Entre tanta soledad, tan rodeado de defensores, me busco un espacio y trato de pegarle al arco. Sí, de ahí, de tan lejos -como alguna vez supe robarle una sonrisa a la gente de puro atorrante- y es en el preciso momento que la pelota se va 5 metros arriba del travesaño, cuando pienso que me gustaría ser como Suárez. Sí, Suárez, el delantero Uruguayo. ¿Pero ya que vas a imaginar, no te gustaría ser otro un poco más groso? No, me gustaría ser Suárez porque es de esos delanteros que saben estar solos arriba, que aguantan la pelota, que corren todo el partido, que saben marcar y saben jugar, que pueden dar un pase-gol y hacer de un pase un gol... pero fundamentalmente, me gustaría ser Suárez por el equipo donde juega. El tipo está rodeado de compañeros capaces de dar la vida por el otro, de meter, de jugar, de tocar por abajo y -fundamentalmente- de bancar cuando las cosas no salen. Tolerancia al fracaso, a la derrota, al empate, a jugar mal pero también a jugar bien, a ganar y a equivocarse -todo lo que haya que equivocarse- pero jamás, nunca, ni aún en el último pedacito de aire que les queda adentro de sus pulmones, van a entregarse. Eso me emociona.
Esto es medio extraño, no entiendo bien que hace mi inconsciente hablando de Uruguay campeón pero pienso que algo me quiere decir, algo debe haber para aprender. Quizás no de fútbol pero quién sabe....
La única batalla que se pierde, es la que no se da. Eso me parece un acierto aunque no se gane.
Entre tanta soledad, tan rodeado de defensores, me busco un espacio y trato de pegarle al arco. Sí, de ahí, de tan lejos -como alguna vez supe robarle una sonrisa a la gente de puro atorrante- y es en el preciso momento que la pelota se va 5 metros arriba del travesaño, cuando pienso que me gustaría ser como Suárez. Sí, Suárez, el delantero Uruguayo. ¿Pero ya que vas a imaginar, no te gustaría ser otro un poco más groso? No, me gustaría ser Suárez porque es de esos delanteros que saben estar solos arriba, que aguantan la pelota, que corren todo el partido, que saben marcar y saben jugar, que pueden dar un pase-gol y hacer de un pase un gol... pero fundamentalmente, me gustaría ser Suárez por el equipo donde juega. El tipo está rodeado de compañeros capaces de dar la vida por el otro, de meter, de jugar, de tocar por abajo y -fundamentalmente- de bancar cuando las cosas no salen. Tolerancia al fracaso, a la derrota, al empate, a jugar mal pero también a jugar bien, a ganar y a equivocarse -todo lo que haya que equivocarse- pero jamás, nunca, ni aún en el último pedacito de aire que les queda adentro de sus pulmones, van a entregarse. Eso me emociona.
Esto es medio extraño, no entiendo bien que hace mi inconsciente hablando de Uruguay campeón pero pienso que algo me quiere decir, algo debe haber para aprender. Quizás no de fútbol pero quién sabe....
La única batalla que se pierde, es la que no se da. Eso me parece un acierto aunque no se gane.
viernes, 22 de julio de 2011
solo por un ratito...
...es extraño como esas que parecen tan ocultas, de pronto, se convierten en lo pilares de lo que hoy somos. Manejamos situaciones, nos desesperamos y volvemos al ruedo, sin perder una gota de transpiración pero cuando nadie mira para nuestro lado, mostramos la cara menos cortés y masticamos el hueso de la derrota sabiendo que algunos casilleros mas adelante, volveremos a probar de esa miel.
Sin embargo, en este extraño de movimiento de fichas ajenas, de pronto aparece alguien para mostrarte -casi como un espejo impecable- que las cosas no son tan sencillas como las dibujan los manuales.
Es en ese instante, cuando vemos a través del espejo, que nos damos cuenta que detrás de ese puñal se esconde un alma indefensa llena de dolor, fuerza y soledad que está pidiendo a gritos sentirse parecido a alguien más, aunque sea por un ratito.
Sin embargo, en este extraño de movimiento de fichas ajenas, de pronto aparece alguien para mostrarte -casi como un espejo impecable- que las cosas no son tan sencillas como las dibujan los manuales.
Es en ese instante, cuando vemos a través del espejo, que nos damos cuenta que detrás de ese puñal se esconde un alma indefensa llena de dolor, fuerza y soledad que está pidiendo a gritos sentirse parecido a alguien más, aunque sea por un ratito.
lunes, 4 de julio de 2011
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